Nací en Cuba, de donde salí muy pequeño junto a mis padres, mi hermano mayor y mi abuela. Como cientos de miles más, mi madre había estado de acuerdo y apoyado fervientemente la idea de derrocar al anterior dictador, solo para darse cuenta de que el próximo dictador y su modelo político sería aún peor. Salimos de Cuba como dicen, con una mano adelante y otra atrás, y con mucho esfuerzo, el apoyo de buenas personas que nos recibieron en sus casas (la familia Botello y la Familia Villaverde). Con mucha dedicación y trabajando 14 horas diarias, mis padres volvieron a construir una vida para ellos y nosotros desde cero, en Panamá, donde yo he vivido desde los 5 años.
Mi forma de ayudar a las personas a cambiar es acompañarlos para que descubran cómo ponen, sostienen o desvían su atención. Nuestras experiencias tienen que ver con las cosas a las cuales le ponemos atención, y por eso nuestra atención impacta nuestras creencias, la forma como nos vemos a nosotros mismos y a nuestros seres queridos. Si no reconocemos y usamos la atención para nuestro beneficio, las decisiones inconscientes que tomamos nos pueden llevar a creencias irracionales, al conflicto, a la soledad, y la depresión.
Para entender un poquito más cómo nuestra propia atención construye nuestra realidad por favor mira la charla “Aquello a lo que le pones atención Crece” grabada en un evento TED.